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¿Nos dominará la IA? La inquietante advertencia de Ilya Sutskever, excofundador de ChatGPT: ‘Seremos tratados como nosotros tratamos a los animales

La otra cara de OpenAI: Caos interno y una advertencia existencial sobre la IA

Aunque OpenAI, creadora de ChatGPT, se proyecta como un modelo de innovación y éxito, su historia interna está marcada por turbulencias. Desde intentos fallidos de destituir a su CEO, Sam Altman —quien fue despedido y reinstalado en 48 horas— hasta disputas estratégicas entre sus fundadores, la empresa dista de ser un ejemplo de estabilidad.

Voces críticas desde dentro: Las renuncias que alertan sobre el rumbo de la IA
Elon Musk abandonó OpenAI en 2018 por diferencias en la visión del proyecto, pero no fue el único. Ilya Sutskever, cofundador y cerebro detrás del intento de remoción de Altman, también dejó la compañía recientemente.

Su salida se vinculó al desmantelamiento del consejo de seguridad de OpenAI, reemplazado por un equipo centrado en ciberseguridad, un movimiento que generó escepticismo sobre el compromiso real con la ética en IA.

La advertencia de Sutskever: ¿Esclavos de nuestra propia creación?
Expertos como Sutskever alertan sobre un peligro mayor que la automatización de empleos: la posibilidad de que la IA supere la inteligencia humana y actúe con indiferencia utilitaria.

En una entrevista con The Guardian, comparó este escenario con la forma en que los humanos tratan a los animales: “No es odio, sino pragmatismo. Si necesitamos construir una autopista, no pedimos permiso a los animales. Así nos tratarán las IA: no por maldad, sino porque sus objetivos no nos incluirán”.

Esta analogía refleja un temor creciente en la comunidad tecnológica. Geoffrey Hinton, llamado el “padre de la IA”, admitió recientemente: “No sabíamos lo que estábamos creando”. Aunque defiende su potencial para resolver problemas globales, advierte que su evolución descontrolada podría convertirse en una amenaza existencial.

El futuro incierto: ¿Estamos preparados?
Por primera vez en la historia, la humanidad enfrenta la posibilidad de coexistir con entidades más inteligentes que ella. Sutskever insiste en que, para evitar un destino de subyugación, es crucial establecer límites y marcos éticos ahora.

Mientras empresas como OpenAI priorizan el crecimiento, la pregunta persiste: ¿lograremos controlar lo que hemos creado, o seremos víctimas de nuestra propia ambición?

Con información de: eleconomista.es

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